El uso de mascarilla forma parte de un conjunto de medidas de prevención para limitar la propagación de determinadas enfermedades respiratorias causadas por virus, como es el caso del COVID-19. No debemos olvidar que debe ir combinada con otras medidas como el distanciamiento físico, ya que se ha comprobado que es clave en la prevención. Sin olvidar la higiene de las manos y la desinfección de útiles y elementos de uso frecuente. ¿Cómo hacemos con el uso de mascarillas en el deporte?

El distanciamiento físico

El distanciamiento físico es determinante en el contagio, se ha comprobado cómo mantener la distancia (mejor 1.5, que 1 metro y a ser posible 2 m) con otras personas. Y usar mascarillas y gafas es la mejor manera de reducir la transmisión de la COVID-19. Según un estudio publicado en The Lancet* (1) se afirma que si se mantienen tres metros, las posibilidades de contagio se reducen a la mitad. Comprobaron como la transmisión de virus fue menor con un distanciamiento físico de 1 metro o más, en comparación con una distancia de menos de 1 m y la protección se incrementó a medida que se alargó la distancia.

Por cada metro adicional hasta los tres metros, la probabilidad de infección puede llegar a reducirse a la mitad. Uno de los científicos de la Universidad de McMaster, donde se realizó el estudio, indica que llevar mascarilla no implica poder reducir el distanciamiento físico o permitirse no llevar gafas. Ninguna de estas medidas por sí sola brinda protección completa contra el contagio, tenemos que entender que todas ellas son importantes y necesarias como lo es también lavarse frecuentemente las manos.

La COVID-19 se transmite por las gotas respiratorias que se expelen al hablar, pero en especial al estornudar o al toser. Estas gotas pueden entrar directamente por las vías respiratorias o por los ojos o de forma indirecta al tocar un objeto contaminado y llevarnos después las manos a la boca, nariz o conjuntiva.

El uso de mascarillas reduce mucho el riesgo de infección siendo un complemento a las medidas de distanciamiento físico e higiene. Medidas recomendadas por el Ministerio de Sanidad en el contexto de la pandemia de la COVID-19.

La utilización de las mascarillas

Respecto a la utilización de mascarillas asociada al esfuerzo físico sólo son obligatorias cuando se realiza en espacios cerrados o no se puede mantener una distancia mínima de 1.5 m. Realizar ejercicio al aire libre respetando la distancia interpersonal exime al deportista de la obligación de llevar mascarilla. Hay casos que también eximen de su utilización como son las personas con problemas respiratorios y cardíacos porque como barrera física que son dificultan la entrada del aire en los pulmones pudiendo agravar determinadas patologías.

Es interesante comentar que aunque un estudio* (2) afirma que el uso de mascarillas en el deporte llevar mascarillas es seguro, quizás lo sea para deportistas profesionales, porque en general todos hemos experimentado esa sensación de agobio y de falta de aire que se produce simplemente al tener que subir un tramo de escaleras o al acelerar el paso porque pierdes el autobús. Estando en reposo no hay problema y caminando despacio tampoco, quizás ya nos estemos acostumbrando. El problema radica cuando aumenta la intensidad que hace que la demanda de oxígeno por los músculos incremente y el  ritmo ventilatorio se dispare. Es entonces cuando las máscaras suponen un problema y en determinados casos incluso pueden poner en riesgo la salud. De hecho en China se han registrado casos de personas que han fallecido mientras hacían ejercicio físico llevando mascarilla.

La Dra. Raquel Blasco especialista en medicina deportiva afirma que “ hacer ejercicio con mascarilla debe llevar consigo un proceso de adaptación, para acostumbrarse a la hiperventilación y esa mayor sensación de fatiga”. Recomienda el uso de mascarillas en el deporte tipo FFP2 sin válvula, ya que las quirúrgicas no valdrían para hacer ejercicio físico porque se desplazan y humedecen rápidamente. De usar mascarilla puedes probar con las mascarillas para deportistas que facilitan un poco la respiración. Algunas llevan filtro incorporado y son lavables, suelen estar confeccionadas con tejidos antimicrobianos. Pero aunque los fabricantes aseguran que protegen frente al coronavirus no suelen contar con la homologación de sanidad, ni son EPI (Equipo de protección individual) ni cuentan con la seguridad que aportan las FFP.

¿Entonces es mejor hacer deporte con mascarilla o sin ella?

Dificultad respiratoria, aumento de la frecuencia cardiaca, aumento de la percepción del esfuerzo, angustia etc, son efectos que todos hemos podido experimentar al llevar la mascarilla y realizar ejercicio físico. Sin lugar a dudas estas sensaciones no son en absoluto recomendables. Por esta razón las autoridades sanitarias entienden que la práctica deportiva en espacios abiertos asegurando la distancia interpersonal es mejor que no se lleve mascarilla. El problema está  en que la recomendación de 1,5 metros de distancia social se ha definido para las personas que están quietas.

¿Pero qué pasa si estamos en movimiento? La ciencia no ha establecido lo que es una distancia física segura cuando compartimos la actividad deportiva con otros, bien sea corriendo o pedaleando. Esto se debe a que no solo aumenta la ventilación sino que con el movimiento también es mayor la dispersión de las gotitas de saliva en el aire, a lo que se suma el efecto del viento.

¿Cómo podemos evitarlo?

Si no hacemos el uso de mascarillas en el deporte, debemos evitar ir a la estela de otro, mejor en diagonal para evitar inhalar parte del aire exhalado por el otro, valorar la dirección del viento, en definitiva aumentar la distancia de seguridad. En este sentido otro estudio* (3)  subraya el especial cuidado que se ha de tener a la hora de hacer ejercicio en la vía pública y destacan que la distancia de seguridad de uno o dos metros entre personas no es suficiente si se quieren evitar contagios.

La imagen simula a un corredor que sigue a otro, van a una velocidad de 14 km/h y las gotas exhaladas por el que va delante podrían llegar a ser inhaladas por el  corredor que va a su estela sin la distancia prudencial de 4 metros, excepto si va en paralelo o en una disposición escalonada. Así los corredores que trotan a la pàr tienen menos riesgo de contagio, lo mismo ocurre con los ciclistas siendo de 10 metros la distancia prudencial para ir detrás de otro y nunca se recomienda ir a rueda.

Así las cosas, y sobre las bases de estos resultados, los científicos aconsejan mantener una distancia de seguridad con el deportista que te precede de al menos 4 metros si se corre y 10 metros si se va en bicicleta., y mejor ir en paralelo para evitar que coincidan las estelas.

En mi opinión para poder seguir haciendo ejercicio de una forma segura, mejor hacerlo de forma individual y al aire libre o en lugares bien ventilados, pero siempre asegurarse de una distancia interpersonal “suficiente” como para poder prescindir del uso de mascarilla; de no ser así por ahora  mascarilla si o si.

Referencias:

  1. Physical distancing, face masks, and eye protection to prevent person-to-person.  transmission of SARS-CoV-2 and COVID-19: a systematic review and meta-analysis. Holger J Schünemann,Lancet 2020
  2. El deporte con mascarilla es seguro. Dr. Montoya-Vieco. 2020. Unidad de Salud Deportiva del Vithas Hospital 9 de octubre de Valencia.
  3. Towards aerodynamically equivalent COVID-19 1.5 m social distancing for walking and running. 2020. B. Blocken. University of Technology Eindhoven Netherlands
  4. Recomendaciones sobre el uso de mascarillas en el contexto de la COVID-19. Orientaciones provisionales. 5 de junio de 2020. Organización Mundial de la Salud
  5. Guia para la compra de mascarillas. Ministerio de consumo.